Por qué la Misión, Visión y Valores Marcan el rumbo de tu emprendimiento

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email

Es muy común que veamos la misión, visión y valores en la página web de las grandes empresas. Son frases inspiradoras que suenan muy bien, pero…
 
¿De qué se trata eso de misión y visión? ¿Vale la pena que un pequeño comerciante, una empresa familiar o un emprendedor las tengan? Sí, vale mucho, y en este post te voy a contar por qué.
 

Todo camino necesita un norte

Tanto si eres el dueño de una panadería, un diseñador freelance o un personal trainer, la única manera de llegar a algún lado con tu negocio es saber hacia dónde te diriges.
 
Millones de emprendimientos fracasan cada año porque jamás tuvieron una estrategia clara, una intención de origen.
 
Desde el momento cero tienes que tomar decisiones, y si no tienes una meta clara del lugar al que quieres llegar, será muy fácil que pierdas el rumbo. En ese sentido, la misión, la visión y los valores de tu empresa funcionan a modo de brújula.
 
Veamos entonces qué son y cómo se usan.
 

La Misión

En este (más o menos) breve enunciado, se condensan nada menos que las intenciones que tuviste al momento de poner tu negocio en marcha. Y tal vez, en un primer momento aparezcan algunos motivos no tan glamorosos.
 
“Hago mermeladas porque quiero ganar plata para llegar a fin de mes”.
“Construyo sitios web porque necesito un ingreso extra para la escuela de mis hijos”.
Me quedé sin trabajo y tengo que vivir, así que instalo acondicionadores de aire”.
 
Todas estas son motivaciones tan comunes como válidas, pero ¿qué hay detras de ellas?
 
El que instala acondicionadores no construye sitios web, y viceversa. Hay una motivación detrás de la elección de su negocio, que está relacionada con sus habilidades, talentos y pasiones. Esa es la misión.
 
La misión es la razón por la que hacemos lo que hacemos. Esto es válido no sólo para organizaciones/empresas/emprendimientos, sino también para personas.
 
Cada uno de nosotros tiene su propia misión personal, y es fundamental tenerla en claro para poder actuar con claridad en cada uno de los órdenes de nuestra vida.
Con las organizaciones pasa algo similar. La misión es aquello por lo cual nos metimos en el baile, lo que vinimos a hacer.
 
Si la misión de Google es organizar la información del mundo y lograr que sea útil y accesible para todos, la misión del instalador (llamémosle Juan) puede ser facilitar el uso de dispositivos de refrigeración para empresas y particulares en el ámbito de influencia de la ciudad de Rosario, con un servicio de excelencia y precios competitivos. Lo importante es que para crecer y no desviarse del camino hay que saber bien adónde se quiere ir.
 

La Visión

Si la Misión es lo que vinimos a hacer, la visión es adónde queremos llegar. En este caso es bueno volar alto. No tanto como para quemarse con el sol, pero lo suficiente para sentir que la meta vale el esfuerzo. Una vez más, la Visión no tiene que ver con cuánta plata ganar, sino con qué es lo que quieres lograr con tu emprendimiento en un plazo determinado.
 
Para el caso de nuestro amigo Juan, su visión a cinco años bien podría ser “convertirse en la principal opción para servicios de instalación de dispositivos de refrigeración en el área metropolitana de Rosario, Gran Rosario y Victoria para el año 2024”.
La visión puede ser alcanzada y reformulada, puede ir mutando a medida que se avance, y puede convertirse en algo completamente distinto al plan original.
 
Es necesario que esté bien clara, ya que será el objetivo clave de la empresa, hacia donde apuntarán todos los cañones y en base a la cual se trazarán todas las estrategias de marketing y comunicación.
 

Valores

La tercera pata de esta mesa virtual son los valores de la empresa. Si la Misión y la Visión están claras, pero los valores con que lograrlas no, se corre el riesgo de tropezar una y otra vez con conflictos éticos.
 
Vamos a apelar una vez más al querido Juan, quien ha recibido una propuesta de una importante empresa para realizar el recambio de todos los equipos de aire acondicionado de su planta a orillas del Río Paraná.
 
En principio, este trabajo se encuentra alineado con su Misión y con su Visión. Sin embargo, la propuesta incluye el uso de materiales de baja calidad para bajar el costo del servicio. Además, Juan se entera de que los equipos retirados irán a parar a un parque de desechos ubicado sobre la costa del río, con el correspondiente daño ecológico que eso originaría.
Juan decide rechazar la propuesta, ya que los valores de su empresa son la honestidad y el compromiso, con la firme decisión de minimizar el impacto ambiental y la responsabilidad de ofrecer un servicio sustentable y amigable con el planeta. Él sabe
que de esta manera pierde un cliente, pero está más tranquilo con su conciencia. También sabe que sus valores le jugarán a favor en futuras contrataciones.
 
La Misión, la Visión y los Valores son las herramientas fundamentales al momento de diseñar la estrategia de un emprendimiento. Solo cuando sabemos bien lo que queremos podemos poner el foco en alcanzarlo.
 
Espero que este artículo te sea útil, y si tienes algo para agregar me encantaría leerte en los comentarios. Nos vemos la próxima.

Subscribe To Our Newsletter

Get updates and learn from the best

More To Explore

Do You Want To Boost Your Business?

drop us a line and keep in touch

A %d blogueros les gusta esto: